Si tu empresa recibe un recibo CFE que dice GDMTH y cada mes te llega un número que te quita el sueño, no estás solo. Es la tarifa de la mayoría de los negocios medianos y grandes en México, y está diseñada de una forma que la hace mucho más cara —y más confusa— que la de una casa. La buena noticia: una vez que entiendes de qué se compone, ves clarísimo dónde te está pegando y qué parte puede resolver la solar.
Qué significa GDMTH
Gran Demanda en Media Tensión Horaria. Tres pistas en el nombre:
- Gran Demanda: tu negocio contrata más de 100 kW de capacidad. Talleres, naves, hoteles, plazas, clínicas.
- Media Tensión: estás conectado a la red en media tensión (típicamente entre 1 y 35 kV), no en la baja tensión de una casa.
- Horaria: y aquí está la clave — te cobran distinto según la hora del día en que consumes.
Ese último punto es lo que hace a GDMTH un animal diferente. En una casa pagas por kWh y ya. En GDMTH el recibo se parte en dos mundos: lo que consumes (energía) y qué tan fuerte lo consumes (demanda).
Los dos cargos que te están matando
1. Energía por horario (kWh)
CFE parte el día en tres bandas de precio, y cada kWh cuesta distinto según cuándo lo uses:
- Base: madrugada y horas muertas. La más barata.
- Intermedia: la mayor parte del día laboral. Precio medio.
- Punta: unas pocas horas de mayor demanda de la red — entre semana, por la tarde-noche (aprox. 6 a 10 pm en la mayoría de las regiones). La más cara, y por mucho.
El kWh en punta puede costar el doble o el triple que en base. Un negocio que trabaja de noche o que deja equipos encendidos en la tarde paga una fortuna sin darse cuenta de por qué.
2. Cargo por demanda facturable (kW)
Este es el que casi nadie entiende. Además de cobrarte la energía que usas, CFE te cobra por tu demanda máxima: el pico de potencia más alto que registraste en el mes, medido en intervalos de 15 minutos.
Piénsalo así: si prendiste todo al mismo tiempo un martes a las 7 pm —compresores, aires, maquinaria— y en ese cuarto de hora jalaste 180 kW, CFE te cobra todo el mes como si siempre hubieras estado en 180 kW, aunque el resto del tiempo andes en 60. Ese cargo se pondera más caro si tu pico cae en horario punta.
Resultado: dos negocios que consumen los mismos kWh al mes pueden pagar muy distinto según cómo distribuyen ese consumo. La regla exacta y los factores pueden cambiar según la región tarifaria y el año, pero la lógica es siempre esa.
Dónde pega la solar (y dónde no, sé honesto)
Aquí es donde hay que aterrizar expectativas, porque un vendedor apurado te dirá que la solar "elimina tu recibo" y no es tan simple.
Lo que la solar resuelve muy bien: la energía diurna. Tus paneles producen justo en las horas base e intermedia, que es cuando la mayoría de los negocios más consumen. Ahí el recorte es directo y grande. Cada kWh que generas al mediodía es un kWh que no le compras a CFE.
Lo que la solar sola no resuelve tan fácil: la punta y la demanda. El horario punta cae en la tarde-noche, cuando tus paneles ya están bajando o apagados. Y el cargo por demanda depende de tu pico instantáneo, que muchas veces ocurre sin sol de por medio. Un sistema solar bien dimensionado baja tu consumo de energía de forma brutal, pero para atacar el pico de demanda y la punta se suele complementar con baterías (BESS) que descargan justo en esas horas —eso es peak shaving, tema de otro día.
Traducido: en GDMTH, la solar típicamente se lleva la parte más gruesa de tu recibo (la energía), y si tu problema fuerte es la demanda facturable, la conversación completa incluye almacenamiento.
Cómo saber en cuánto estás parado
Antes de pedir cualquier cotización, saca tres números de tu recibo GDMTH:
- Tu consumo mensual en kWh, y si viene desglosado, cuánto cae en base, intermedia y punta.
- Tu demanda facturable en kW.
- Cuánto pagas de cargo por demanda vs. cuánto de energía (vienen como líneas separadas).
Con esos datos, un instalador serio dimensiona el sistema para tu perfil real de consumo —no con un recibo suelto— y te dice qué porcentaje del recibo ataca la solar sola y qué tanto tendrías que sumar baterías para lo demás.
Si quieres una primera estimación rápida de cuánto podrías ahorrar y cuánto sistema necesitarías, empieza por la calculadora de ahorro; y si ya sabes que tu caso es de nave o proceso industrial, la sección industrial explica los esquemas de financiamiento que existen para no descapitalizar a la empresa el día uno.

